
Calor directo y totalmente seguro
Esto es lo que buscamos con nuestros calefactores infrarrojos: darte calor enfocado, justo donde lo necesitas, sin dejar la seguridad en segundo plano.
Si se cae, se apaga al instante.
Esa es la esencia. En el momento en que el dispositivo se tumba, se corta la corriente. No hay calor residual en el suelo. No hay riesgo de incendio. Solo tranquilidad de que no seguirá funcionando cuando esté inestable.
Ajustando la potencia correcta: no es un juego de azar
Elegir la potencia no es una suposición. Se trata de adaptar el calefactor al espacio: cómo está construido, dónde se ubica y qué tan bien conserva el calor.
¿Una habitación orientada al norte? Pierde calor más rápido por las paredes, por lo que necesita más potencia por metro cuadrado que una habitación orientada al sur que recibe sol.
Y si el aislamiento es pobre, necesitarás más potencia para compensar el calor que se escapa.
Una forma sencilla de dimensionarlo
- Comienza con el área del suelo en metros cuadrados.
- Escoge un factor de vatios según el aislamiento: pobre, estándar o alto.
- Luego ajusta según la altura del techo y qué tan expuesto esté el espacio.
Una referencia útil para aislamiento estándar es aproximadamente 100W por metro cuadrado. Pero la exposición y techos altos pueden aumentar ese número.
Si eliges potencia muy baja, el calefactor funcionará sin parar y nunca alcanzará una temperatura confortable. Si eliges potencia muy alta, el equipo se encenderá y apagará constantemente, lo que reduce su vida útil.
Seguridad que permanece activa, incluso cuando no lo piensas
La protección contra vuelcos está incorporada en el equipo como un enclavamiento mecánico-eléctrico. El calefactor debe estar nivelado para que el interruptor funcione.
Si se inclina más allá del límite, el interruptor se abre y corta el circuito de calefacción. Esto ocurre independientemente del termostato. Así, aunque el termostato pida calor, el calefactor no se encenderá hasta que esté estable de nuevo.
En el taller, simplemente facilita la vida
Para quienes trabajan, esta configuración significa un rendimiento confiable y una instalación más segura.
La base ocupa poco espacio, por lo que puedes montar el calefactor donde se necesita el calor, no donde haya flujo de aire conveniente. ¿Y el corte de seguridad? Reduce la presión sobre el equipo y hace que las inspecciones de cumplimiento sean más sencillas.
Un detalle a tener en cuenta: una mayor densidad de vatios calienta más rápido, pero también consume más corriente. Asegúrate de que tu circuito derivado pueda soportarlo y usa cableado y protecciones con la clasificación adecuada.