
Evite que sus lámparas IR se dañen en líneas de procesamiento textil húmedas Las máquinas Reggiani son muy rápidas… realmente muy rápidas. Pero cuando se secan telas húmedas a esas velocidades, se genera una nube de vapor alrededor de los elementos calefactores. El problema es que ese vapor se condensa sobre la cubierta de cuarzo de las lámparas IR. Cuando el agua llega al vidrio caliente, se produce un shock térmico repentino. El vidrio se agrieta, el filamento se quema y, de repente, toda su línea de producción deja de funcionar. Es un verdadero desastre. La solución: El módulo anti-vaho Encontramos una manera de evitar esto. En lugar de dejar que las lámparas estén expuestas a todo ese vapor, incorporamos un escudo físico y una cortina de aire inteligente. Pensemos en ello como una burbuja protectora. La cortina de aire aleja la humedad antes de que llegue al vidrio. Sin vaho, sin condensación… y, lo más importante, sin lámparas dañadas. Así, el cuarzo permanece seco. Tecnología y calor Dependiendo del tipo de tela que se procese, probablemente utilice tubos de onda corta o media de alta potencia. Puede elegir entre tubos halógenos o no halógenos, según sus necesidades específicas. La gran ventaja es la densidad de calor. Dado que la temperatura es muy alta, puede reducirse el tamaño del túnel de secado. De esta manera, el calor llega a las fibras mucho más rápido. Pero hay una advertencia: estos tubos de alta potencia se calientan mucho en sus extremos. Si utiliza cables baratos o conectores básicos, la aislación se derretirá. Nosotros utilizamos conectores reforzados, ya que pueden soportar ese ciclo constante de calor sin fallar. El compromiso Nada es perfecto. El sistema anti-vaho protege las lámparas, pero hace que la limpieza sea un poco más complicada. No basta con usar un paño para limpiar los tubos. El verdadero secreto para que esto funcione bien esmantener las rejillas de ventilación limpias. La pelusa y el polvo de la tela suelen obstruir esas rejillas. Si el flujo de aire disminuye, esa “burbuja protectora” desaparece y las lámparas vuelven a estar en peligro. Asegúrese de revisar los ventiladores cada turno. Solo toma dos segundos, pero le evita problemas enormes más adelante.